¿La taza o el café…?

Cuentan que: “Un grupo de ex estudiantes, ya muy establecidos en sus carreras, se reunió para visitar a su viejo profesor de la universidad. Una vez en casa del maestro, la conversación se concentró en quejas sobre el estrés en el trabajo y la vida.

Al ofrecerles café a sus visitas, el profesor fue a la cocina y regresó con un termo de café y una variedad de tazas: de porcelana, plástico, vidrio, cristal, algunas comunes, algunas caras y algunas exquisitas y les pidió que se sirvieran el café caliente.

Cuando todos los estudiantes tenían su taza en mano, el Profesor dijo:

“Si se han fijado, todas las tazas bonitas y caras han sido

Tomadas primero, dejando atrás las comunes y baratas. Aunque es normal que quieran sólo lo mejor para ustedes, ése es el origen de sus problemas y estrés. Lo que en realidad querían era café, no la taza, pero conscientemente tomaron las mejores tazas y las estuvieron comparando con las tazas de los demás”

“Fíjense bien… la vida es el café, pero su trabajo, el dinero y su posición social son las tazas. Las tazas son sólo herramientas para sostener y contener vida, pero la calidad de la vida no cambia”

“A veces” concluyó “al concentrarse sólo en la taza, dejan de disfrutar el café que hay en ella, por lo tanto, no dejen que la taza los guíe… mejor gocen el café”

Una asombrosa metáfora que puede dar la vuelta al mundo, pero sin autoría… pero que felizmente no me impide comentárselos, pues   enseña mucho, siempre y cuando reflexione y pare su marcha.

¿Muchas veces está tan obsesionada con su trabajo, la casa, el sueldo, los compromisos sociales, los hijos, nietos, el estudio y las evaluaciones permanentes que descuida la esencia misma de su vida?

¿Les sucede solamente a unas pocas personas? No, son muchas las personas que viven en urgencias, apresuramientos y velocidades que las lleva a una vida sin freno, como caballos desbocados difíciles de parar…

¿Cómo solucionarlo? , ¿Qué hacer? Preguntas fáciles de hacer, pero respuestas difíciles de dar porque no se ha descubierto aún la varita mágica que pueda ser el remedio para todas las personas en general… pero esto no quiere decir seguir cruzadas de brazos, ¡algo tiene que hacer!

Los grandes conocedores de la conducta humana le recomiendan: hacer ejercicios por lo menos cinco veces a la semana, las personas deportistas de sólo el fin de semana son proclives al infarto, especialmente las mayores de cuarenta, cuidado.  Tener siempre una sonrisa, sin importar que por dentro sienta que está muriendo. Dar siempre más de lo que tiene y no esperar nada…

Comer muchas ensaladas y frutas, tomar agua natural, dejar la carne roja, no fumar, dormir ocho horas diarias, trabajar en lo que le gusta, buscar el tiempo para dedicarse a un hobby, al arte, la buena música, lectura, pintar o escribir…

Que todo lo que ingiera tanto física como mentalmente alimente no solamente su cuerpo, sino su espíritu y en forma natural. No deje de meditar, de orar y de llamar la presencia de sus ángeles todos los días de su vida… ¡son útiles recomendaciones, se lo aseguro!

Subdecano de la prensa nacional
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