LOS HUAYCOS……¡SÍ AVISAN!

Parece que los gobernantes de este país, en todos sus niveles, padecen una especie de síndrome de Down, razón por el que no ven lo evidente. Y las causas tal vez sean en que su obsesión sea la reelección. Por lo tanto es mejor para estos “líderes” que el elector sea un potencial damnificado antes que un ciudadano con derechos. De ahí que la prevención y los sistemas de alerta temprana sea la última rueda del coche salvo cuando están frente a las cámaras de TV. Son pues, ellos sí, una raza distinta.

El 9 de marzo de 1987 ocurrieron 14 huaycos en un solo día en Chosica, Santa Eulalia y Ricardo Palma; los de mayor impacto fueron en la margen derecha del río Rímac. El 5 de abril del año 2012 se produjeron igualmente en el mismo día 11 huaycos nuevamente en Chosica, pero a diferencia de aquella vez, los que causaron  mayor estrago ocurrieron en la margen izquierda. Chosica está atravesada por nueve inmensas quebradas, donde pueden deslizarse los huaycos  al unísono. En la parte alta de la cuenca, los huaycos ocurren en la mayoría de las quebradas, casi todos los años.

 O sea, siempre sucede lo mismo cada cierto tiempo, a veces al siguiente año o varios años después; lo que significa que el huayco sí avisa y tesoneramente.

Pero no es sólo Lima; y es que en nuestro país los peruanos no estamos ubicados correctamente. En la franja costera, que representa el 7,5% del territorio nacional, vive el 54,6% de peruanos, y en Lima vive la tercera parte de la población nacional; en la Sierra que ocupa el 30,5% del territorio, vive el 32%; y en la Selva la mayor región natural del Perú en cuanto a extensión,  representa el 62% del territorio, ahí  tan solo vive el 13,4%. Y este estado de cosas seguirá siendo así por que estos gobernantes, de todo pelaje, lo toleran, trafican con las tierras o dejan que las urbanizadoras hagan sus negocios como les dé la gana, al costado, abajo o sobre el río y dejando el desmonte en sus orillas.

Pero algo más, durante la Colonia y la República, las actividades productivas estuvieron y están dependiendo de  los mercados externos, y con ello la apertura de vías de acceso que seguían y siguen el curso de los ríos desde la sierra hacia la costa (caminos, carreteras, redes ferroviarias) junto a la construcción de puertos en torno a los cuales, se generaron las concentraciones poblacionales sin planificación alguna y nula prevención de desastres.

Eso explicaría la extrema letalidad de los desastres que están asociados, en primer lugar, con los aluviones (Ancash), en segundo lugar, con los sismos (Ancash, Ica, Arequipa, Moquegua, Tacna, Ayacucho, Lima), en tercer lugar, con los huaycos e inundaciones (Costa Norte y Central), en el cuarto lugar, con los tsunamis ( Callao, Arequipa, Ica) y en los lugares siguientes, el friaje y las sequías (Sur andino) y las erupciones volcánicas Arequipa, Moquegua y Tacna como muy bien lo describe el experto en gestión de riesgo, PEDRO FERRADAS de la PUCP.

Es el caso de la ruta paralela del callejón de Huaylas con el río Santa, donde se evidencia claramente, la negligencia y la carencia de políticas efectivas de prevención de desastres. Por ejemplo, Ranrahirca: El 12 de Enero de 1962, se registró un fuerte sismo a las 6:30 de la mañana y se desprendió parte del pico norte del Huascarán, produciéndose el alud que destruyó los pueblos que estaban a su paso como Ranrahirca, Armapampa, Shacsha, Uchucoto y otros. Este alud que arrastró entre 5 a 6 millones metros cúbicos de lodo y piedras  mató a  más de 5 mil personas y sepultando a Ranrahirca.

En setiembre, 8 meses después del desastre, científicos de EE.UU., luego de observar al nevado advierten a las autoridades que un DANTESCO ALUD AMENAZA A YUNGAY. Nadie les hizo caso, así que 8 años después, el 30 de mayo de 1970 sucedió la tragedia que conmovió al mundo. Las autoridades locales habían puesto empeño en la remodelación y modernización del cementerio en la parte alta de Yungay, por eso fueron los muertos los que se salvaron del aluvión. Y fue así como Velasco constituyó el instituto nacional de defensa civil –INDECI.

En ese gobierno también, el Gral. Leonidas Rodríguez, entonces Comandante de la II Región Militar, luego de las recomendaciones de INDECI ordenó bombardear una laguna en esta parte de la sierra que estaba a punto de generar un aluvión; para tal efecto hubo una previa evacuación de los poblados que estaban en el curso del inminente huayco. Se evitó así otra tragedia.

Tanto el terremoto del Callao de 1940, el de Ancash en 1970 y el de Pisco en el 2007 nos brindan gigantes imágenes políticas de alta resolución que nos permite ver con nitidez las actitudes y gestos políticos de nuestros gobiernos para afrontar las atenciones a las víctimas y reparación de las zonas afectadas.

En el Callao si hubo una atención inmediata pero la reconstrucción se ralentizó porque al año siguiente empezó la guerra con el Ecuador. En Ancash, el gobierno militar de Velasco pudo acudir prontamente y reconstruir en tiempos prudentes toda la zona desbastada. En cambio en Pisco se evidenció la mezquindad del gobierno al marginar al gobierno regional de Ica porque no era aprista; se creó el FORSUR, integrado por gente que no tenía ni la menor idea de lo que debiera hacerse y, con la asesoría del “superministro” Garrido Lecca. Los resultados todos lo saben.

Esa misma mezquindad se ve hoy protagonizada por el burdo alcalde de Lima respecto al alcalde de SJL que no es de su amarillo partido; y en medio de las inundaciones de vastas zonas del distrito, el mudo dedica su tiempo en insultarlo, a diferencia de su alcaldillo de Puente Piedra que es de su peonada y que le sirvió de megáfono en la asonada de los peajes.

Este alcalde “el mejor de todos los tiempos”  según él, que ha pintado la Plaza Mayor de amarillo, salvándose el palacio y la catedral ha dicho que contra la embestida de la naturaleza NADA se puede hacer.

Ante un terremoto nada se puede hacer para evitarlo, pero si la gente está bien advertida y correctamente ubicada y las instituciones correspondientes del Estado se encuentran en óptimas condiciones, obviamente los impactos de la embestida telúrica serán amortiguados.

En el Callao que es una zona de altísimo riesgo sísmico y de efectos colaterales venidos del mar, sus autoridades más bien parece entretenerse en el cómo mantenerse unos 20 años más en su gestión pública. Es el caso de la Av. Gambetta, que como ilustra la diapositiva adjunta en esta nota, todo está fríamente calculado, todo, menos los planes de contingencia para los poblados que están ubicados en la zona más crítica del litoral del Callao: Desde Tiwinza hasta Taboada donde el MURO del aeropuerto les impide una evacuación rápida.

Entonces, la naturaleza y en este caso, los huaycos ¡Sí Avisan!

Subdecano de la prensa nacional
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