Piden reconocer a José Gálvez como el más grande Héroe Civil del Perú

Nuestro Director Gerente General, Dr. Abraham Ramírez Lituma, durante su aplaudido discurso.

En una lucida ceremonia cívica patriótica realizada ante la réplica de La Torre de La Merced, en el distrito de La Punta, la civilidad del Callao junto a las FF AA, recordó la victoria del pueblo chalaco en el Combate del 2 de Mayo del año 1,866 y propuso que el gran José Gálvez Egúsquiza, sea reconocido como el héroe civil más grande del Perú.

          Precisamente durante su intervención  el Dr. Ramírez Lituma puso énfasis también que el Combate del 2 de Mayo del 1,866, se denomine  el Combate del Callao.

          “Aprovechando que estoy rindiendo tributo a esta magna fecha en nombre de la civilidad, luego de un cuidado estudio hemos encontrado y lo someto a su consideración 14 grandes razones para considerar a nuestro gran líder José Gálvez Egúsquiza, como el más grande héroe civil del Perú”, expresó nuestro Director, al comenzar su discurso en la réplica de La Torre de La Merced en La Punta.

         

Durante su intervención en la ceremonia al Combate del 2 de Mayo.

Ante de explicar las razones para llegar a esa conclusión, previamente recordó las brillantes acciones del héroe máximo del Combate de 2 de Mayo en todos los ámbitos de la vida, donde intervino José Gálvez en sus cortísimos 47 años.

          Primero, nació en Cajamarca el año 1,819, estudiando en el colegio Central de Ciencias de esa ciudad. Llegó a Lima a los 20 años de edad, matriculándose en el Convictorio de San Carlos en Lima. Entonces en férreo pensamiento Conservador de Bartolomé Herrera y siendo alumno y docente del mismo claustro, Gálvez Egúsquiza influyó con sus modernas ideas políticas liberales, en la formación de nuevos líderes.

El héroe Civil más grande del Perú, José Gálvez Egúsquiza.

Segundo, durante 5 años ejerció su profesión de abogado en la zona minera de Cerro de Pasco, donde conoció al Perú o el Perú profundo, el de sus orígenes con las grandes diferencias que habían en todos sus trabajadores, los gamonales, los empresarios y las empresas extranjeras que operaban en el Perú. Durante este tiempo ejerció también su profesión de abogado. Regreso el año 1,850 a Lima donde ejerció docencia en el emblemático Colegio Guadalupe y luego en sólo 2 años de docente, llegó al cargo de Director de ese plantel educativo.

          Tercero, dejó su brillante carrera docente para unirse a la Revolución de Arequipa que dirigía Ramón Castilla, ya como asesor de éste contribuyó decisivamente en dos  hechos trascendentales en la vida del Perú. La abolición del tributo a los indígenas, especialmente a la emancipación de los esclavos negros en 1,854.

         Cuarto, muy joven aún pero lleno de experiencia y conocedor de nuevas tendencias políticas y económicas en Europa, que era el centro y el faro del mundo,  entonces fue nombrado Rector del prestigioso Convictorio de San Carlos.

          Quinto, fue elegido democráticamente como Diputado por la Provincia de Jauja, lo que le permitió integrar la Convención Nacional de 1,855 que aprobó una  nueva Constitución.

          Sexto, se destacó nítidamente como integrante de las diversas comisiones de la Convención Nacional del 1,855 de la que alternativamente fue secretario y Presidente  reelegido, y luego de durísimos debates aprobaron  la moderna, progresista Constitución Liberal del 1,856, que estaba a nivel de las mejores constituciones de Europa y consecuentemente del mundo.

          Siete, como miembro activo del Foro de Abogados, además de su actividad política Gálvez Egúsquiza, fue miembro activo de la Comisión codificadora del Código Penal del 1,857 y alcanzó el alto grado de Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lima, que en aquellos tiempos era sí verdaderamente ilustre. Como la vida es dinámica, cambiante y con tendencia a la intransigencia en el 1,857 el presidente Ramón Castilla disolvió la Convención Nacional, lo que convirtió a Gálvez en acérrimo opositor al gobernante que con un grupo de incondicionales dejó sin efecto la moderna Constitución del 1,856, aprobando una Constitución anticuada, timorata y moderada en 1,860.

Nueve, para oponerse al Gobierno que derivó en el autoritarismo de Castilla, José Gálvez con Ricardo Palma  formaron un numerosos grupo que conspiró contra el Gobierno, y al ser descubierto le costó el tener que asilarse en el Consulado de Chile, y luego partir con destino a Europa en el destierro.

Diez, regresó al Perú en el 1,862, se dedicó a ejercer la abogacía y la docencia universitaria, enfrentándose públicamente al débil Gobierno de Pezet porque prácticamente había claudicado antes a los imperialistas intervencionistas de España, a través de la escuadra encabezada por el Numancia, entonces el buque de guerra más poderoso de su época.

Subdecano de la prensa nacional
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