Creación de la Autoridad Única de Transportes sigue pendiente en el Congreso

Es prioridad la autoridad única para el transporte urbano en Callao y Lima.

Es prioridad. La creación de la Autoridad Única para el Transporte en Lima y Callao es una “tarea pendiente” que debe atenderse en la próxima legislatura del Parlamento Nacional, sostuvo el vicepresidente de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso, Eloy Narváez Soto (Alianza para el Progreso).

“Es una tarea pendiente que habrá que atender en la próxima legislatura, de tal manera que podamos ordenar el transporte. Aquí todo el mundo hace lo que le da la gana y falta un liderazgo único que regule todo el sistema en Lima y Callao”. Manifestó el legislador.

Eloy Narváez sostuvo que su despacho impulsará también el tema y conversará con el presidente de la Comisión de Transportes, Guillermo Boczngel Weydert, sobre el particular.

“En varias sesiones anteriores, el congresista Bocangel manifestaba que varios proyectos de nuestro grupo de trabajo estaban sin ser agendados para que se debatan en el pleno de Parlamento. Creo que en estas circunstancias, con lo que ha pasado en el Cerro San Cristóbal recientemente, esta vez sí le van a dar mayor celeridad a los proyectos de la comisión”, expresó el representante de Alianza Para El Progreso.

Manifestó que es necesario tomar acciones en el transporte tanto en la capital como en el interior del país.

“En provincias también hay muchos accidentes, la gente viaja en unidades sin que tengan un SOAT, sin protección. No hay que esperar que pase un accidente para reaccionar e impulsar medidas correctivas”, demandó.

Mientras se aprueba la creación de la autoridad autónoma para Lima y Callao, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) debe actuar y dictar algunas medidas, sostuvo Eloy Narváez.

Por ejemplo, refirió, se estableció que, cuando menos en los feriados, por la carretera Central, no circulen los camiones de carga pesada y así se agilice la circulación de otras unidades. “Eso ayudó bastante”.

Narváez pidió también que la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (SUTRAN) intensifique su labor.

PPK DE ACUERDO

El presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, ha calificado de perentoria la necesidad de crear una autoridad metropolitana de transporte que ordene y regule esta actividad en la capital.

El Jefe de Estado está de acuerdo con la propuesta, pero la “pelota” está en el Congreso.

Es bueno recordar que se trata de una propuesta cuyos antecedentes datan de 1999, tal como lo ha recordado por estos días el director de la ONG Luz Ámbar, Luis Quispe Candia.

Pero en palabras del Jefe del Estado, abre la esperanza de que por fin un gobierno tenga la voluntad política de hacerlo realidad, y terminar con el caos y la superposición de poderes en el sector.

El público usuario sufre porque el transporte público lo brindan empresas que en realidad no lo son, sino meras reclutadoras de unidades; a lo que se suman la antigüedad del parque automotor, las rutas largas y sin sentido económico en tiempo y recursos, las pérdidas de horas-hombre y, lo peor de todo, es que el nuevo esquema de transporte moderno, tipo Metropolitano o el Metro, solo cubre al 10% de los usuarios.

¿Qué puede cambiar con una autoridad autónoma? Primero, es saludable que en este tema haya coincidencia entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, porque recordemos que a la propuesta del Presidente de la República se suman los diversos proyectos de ley presentados en ese mismo sentido en el Congreso.

El problema con el transporte público, especialmente de Lima, es que está sobrerregulado, pero no coordinado, por dos municipalidades provinciales (Lima y Callao), a lo que se suma el Ministerio de Transporte, la Policía Nacional, el Metropolitano y la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico, como sistemas diferenciados.

Una autoridad única terminaría con esa fragmentación; establecería un solo enfoque, pero además sería el ente rector que articule, coordine y supervise el transporte público y urbano.

El pronunciamiento presidencial es un buen incentivo para que Ejecutivo y Congreso trabajen en una política de Estado que se hace urgente, para reformar el transporte y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, tal como ya lo han hecho otras capitales de la región.

Subdecano de la prensa nacional
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