EL JEFE Y USTED

“Jefe” viene del latín “caput” que significa “cabeza” y viene a ser sinónimo de “conductor, guía” nos dice Michael Schiff y agrega “Antes de que se utilizara la palabra “jefe” se hablaba de “chef d·oeuvre” lo que significaba “obra maestra”, lo que se traducía en que “La creación suprema de un artista, era ser un chef d·oeuvre”

Esto no quería decir que cualquier jefe podía ser “una obra maestra de la creación” ya que “la única obra maestra” ha sido sin duda alguna Eva y con ella todas sus sucesoras, aunque se llamen Marina, Iris, Ingrid o Violeta”

No cabe duda que existen jefes con personalidades diversas, complejas y difíciles. Los hombres y mujeres que hemos trabajado por muchos años con jefes sabemos por experiencia propia que existen algunos que son neuróticos, mal educados, intransigentes y que pueden llevar a sus empleados hasta el borde de la locura, como también generosos, educados, pacientes y de buen humor, aunque no sean muchos.

Se dice que una de las soluciones es cambiar de trabajo o hacerse de la vista y gorda y de oídos sordos, pero no siempre es lo correcto y tampoco la solución.

He comprobado muchas veces que una actitud profesional, seria, y con conocimiento e información de algunas reglas elementales de buena educación, cortesía, sentido del humor y de tino y criterio se logra ceder la tensión y el ambiente de trabajo se vuelve más tolerante para poder pasar esas ocho horas de trabajo diarias.

En todos los casos que iremos repasando acuérdese de tener siempre una conversación honesta y en privado con su jefe.

No se le ocurra llorar haciéndose la víctima y menos aún delante de sus compañeros de trabajo.  Una mujer elegante, digna y segura de sí misma tiene que conocer sus limitaciones en su centro de trabajo.  

No busque la compasión y el apoyo de sus compañeros de trabajo.  Haga sus reclamos, peticiones, sugerencias y recomendaciones en privado, tendrá mejor aceptación y resultados.

El problema más frecuente hoy en día es el jefe/mujer que puede llegar a ser una espina muy difícil de superar.  Usualmente se produce en una actitud hostil, reservada y muchas veces  podrá verla como una rival en potencia.

¿Qué hacer?

Elevarle su ego, y elogiar en forma mesurada el trabajo que realiza y todo lo que está aprendiendo usted de ella.  Su actitud de alumna aprendiendo la colocará en otro plano y sus relaciones mejorarán.

¿Y cómo supera solamente las críticas?

Converse en privado haciéndole ver y comprender que hace lo mejor que sabe hacer, que está poniendo mucho interés y esfuerzo en lograr hacer lo que se le pide.  Y sobre todo solicítele que cualquier comentario que haga sobre su trabajo sea hecho en privado. Evite de todas las maneras posibles una confrontación y al finalizar la conversación no se olvide de darle las gracias por haberla escuchado. 

¿Y si tiene un jefe que no sabe delegar responsabilidades?

Me imagino que está tremendamente dolida que no se le tome en cuenta y herida en su auto estima… recuerda la conversación privada sin utilizar palabras como “usted siempre” o “nunca me da…” no se queje, al contrario presente alternativas, sugerencias y que sienta que está dispuesta a cooperar en todo lo que pueda.

¿El jefe silencioso, parco, que no la mira y es monosílabo?

Es difícil trabajar con un jefe con estas características, pero no imposible de cambiarlo… hágale preguntas que no pueda contestar con un “si” o un “no sino que tengan que ser pensadas y elaboradas y así estará logrando que su jefe rompa la barrera del silencio y se sienta cómodo.

¿Y el jefe indeciso?

Es mucho más fácil de manejarlo… necesita de usted, recomiéndele dulcemente con frases como: “yo le sugeriría…”, “ “usted preferiría…”, “es posible que…”.

De ninguna manera le diga: “yo haría…”, “yo pienso que…” estaría provocando un rechazo a su imposición arbitraria.

¿El jefe que comparte sus intimidades?

De ninguna manera lo acepte.  Está aprovechándose de su calidad de jefe y sobrepasándose a los límites de las relaciones netamente profesionales y cayendo en las del plano personal e íntimas.

Lo más probable es que sin darse cuenta usted pudo haber estimulado esta situación.  

¿Y ahora qué hacer? Dígale que usted ya tiene suficiente problemas personales que atender, que no puede ayudarlo y que preferiría no conocerlos. Sea cortés pero enérgica, no se desarme.

¿Hostil y agresivo con usted?

Háblele suavemente, dígale que siente que su comportamiento constantemente es agresivo y que desea conocer cuáles son los motivos que lo impulsan hacia esa actitud y que por favor modifique su comportamiento.  Escuche lo que tenga que decirle, no dé ninguna respuesta inmediata, agradezca y retírese a meditar.

Todas las personas involucradas en una empresa desean trabajar en armonía, paz, creatividad y desarrollo.  Si después no siente que “algo” ha cambiado estará en libertad de tomar otro tipo de acción en aras a su dignidad.

Hoy en día ser “jefe” viene a significar: “asumir toda la responsabilidad y compromiso”

Subdecano de la prensa nacional
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