Madre olvida respirador artificial de su hija en taxi

El taxista hace entrega del respirador artificial que dejaron olvidado en su auto

Lucy Cotrina (32) nunca se imaginó que olvidaría el respirador artificial de su pequeña de 3 años Valeria, que le permite seguir viviendo normalmente en el taxi que tomó de Ventanilla a Canta Callao, y menos aún que el buen taxista le devolvería este aparato

Cuando todos lo daban por perdido, el buen conductor Juan Saavedra (72) se dio cuenta del equipo médico y no descansó hasta entregarlo a sus propietarios. De este modo salvó la vida de la pequeña.

“Todo ocurrió el pasado domingo. La señora me tomó el taxi en el Terminal Pesquero de Ventanilla con dirección a la Av. Santa Rosa de Canta Callao. Como eran varios los pasajeros, colocamos el respirador en la parte de atrás de mi station wagon, por eso que a la hora de bajar todos se olvidaron, hasta yo”, relata el chofer. Señala que no fue hasta el día siguiente en que se dispuso a limpiar su vehículo que se percató de la presencia de la máquina.

“Me preocupé porque pensé pobre niña, cómo estará”, recuerda don Juan.

Para esto, la familia desesperada llevó a la menor al hospital para que la atendieran en caso de una posible crisis respiratoria. Allí quedó internada. “Además, encontré papeles del Hospital del Niño y un número de celular. Llamé y se trataba de una enfermera de ese centro y mediante ella logré dar con la mamá. Inmediatamente llevé el respirador al nosocomio”, añade.

Gracias al noble gesto, la pequeña Valeria puede seguir respirando en su casa y no corre peligro. “Uno hace estas cosas sin esperar recompensa alguna, simplemente la conciencia y bienestar de otra persona”, dijo.

Subdecano de la prensa nacional
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