Quitaron brillo a la gran noche rosada

Esta vez tiene que relievarse el excelente y esforzado trabajo del Administrador Temporal del Sport Boys, Johan Vásquez que, en realidad, colmó todas las expectativas, y, fuera del magnífico trabajo comercial y marquetero, entusiasmó como hace muchos años no se veía, a la enorme (y aparentemente dormida fanaticada rosada). Viejos, jóvenes, de mediana edad, mujeres y niños, impulsados por un auténtico chalaquismo de color rosado, prácticamente tomaron por asalto la mega-metrópoli que es nuestra ciudad capital, que fue “tomada” por diferentes direcciones.

    La causa era muy útil para conseguir fondos para la misilera y así poder lograr el ansiado retorno a primera división, de donde nunca debieron descender; sin embargo, no era la única causa noble, la otra era rendir un sentido y humanista homenaje a otro club regional, nos referimos al Chapecoense, modesto equipo del interior de Brasil que se bajó a los mas linajudos equipos brasileños y del Río de La Plata, hasta lograr disputar el título con el también linajudo Nacional de Medellín el mejor equipo colombiano. La gran final no se pudo jugar porque la increíble desgracia del accidente del avión comercial, frustró esta fiesta de toda América del Sur.

    Este sábado había pues una doble causa, ambas muy nobles y honorables para que en nuestro lindo y renovado estadio nacional, se juegue dentro de los múltiples festejos de la gran “noche rosada” el esperado partido entre el Sport Boys y el Atlético Chapecoense.

    Resulta que minutos antes de su inicio, aparentemente un grupo de desadaptados relativamente lejos de nuestro primer recinto deportivo protagonizaron confusos incidentes que incluían un ataque a vehículos de la PNP; y, de otro lado, parece comprobado que miembros enfurecidos de ésta, atacaron a todos los hinchas rosados que tenían a su lado, sin distinguir que iban pacíficamente, y, que los pocos desadaptados estaban por otro lado. El saldo fue varios jóvenes y niños heridos por perdigones que debieron utilizarse contra los verdaderos delincuentes. Para agravar esta ya difícil situación unos pocos desadaptados (en realidad imbéciles e irresponsables) en una tribuna dentro del Estadio, lanzaron bengalas que originaron un pequeño incendio, y, una bronca innecesaria, e, inexplicable entre ellos.

    El Canal 2 de TV se sumó a los aportes para que la noche rosada sea una gran fiesta deportiva, y, transmitió el partido en directo, pero tuvo que transmitir una hora y media de incertidumbre, de idas y vueltas de todo tipo, hasta que el Ministro del Interior decidió de manera apresurada, dar por concluido el partido, facultad jurídico-administrativo que no parece tener, y, la pregunta era mas que lógica ¿Qué hacemos con 35 mil personas que habían pagado su entrada, y, venían de tan lejos incluyendo entre ellos a los amables visitantes del chapecoense?.

    Los organizadores optaron por continuar con el espectáculo futbolístico que terminó con el auspicioso triunfo misilero por 2-1. Ahora el Ministro del Interior dice que iniciará un juicio contra la administración del Boys, por la grave desobediencia. ¡Que pena, todo el gran esfuerzo termina en denuncia!.

Subdecano de la prensa nacional
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