Por la Democracia ¡Nunca Mas!

Como la mayoría de los peruanos escuché estupefacto, la ahora ingratísima palabra DISOLVER. Ese 5 de Abril de 1992 quedará impregnado en nuestra memoria para siempre, muy en especial para los que creemos, respetamos y amamos el sistema democrático que hemos escogido como base y objetivo de la estructura del Estado Peruano. Aunque parece que fue ayer han pasado 25 largos años (todo un cuarto de siglo) desde que se quebró nuestro orden constitucional que tantos sacrificios nos costó (especialmente a nuestros antepasados) construir, pues tenemos en nuestra variada y violenta vida republicana, muchos golpes de Estado, que repercute hasta hoy, pues pese a notables pero insuficientes avances somos todavía una democracia en construcción con instituciones tutelares aún muy débiles y expuestas a graves y persistentes peligros como la corrupción, que se ha convertido, por ahora, en nuestro mayor obstáculo el Desarrollo.

          Mucho se ha especulado en los últimos días sobre las razones (o sin razones) que el ingeniero Alberto Kenyi Fujimori Fujimori, que hasta la nefasta noche del 5 de Abril de 1992 era Presidente Constitucional tuvo para dar tan grave golpe contra nuestra Democracia; pero no hay manera de explicarlo, y, mucho menos para justificarlo, no tiene matices, ni calidades, ni comparaciones que puedan, no digo justificarlo, ni siquiera explicarlo, pues si no respetamos nuestra Ley de Leyes, nunca tendremos las herramientas legales para conseguir un lugar expectante en el concierto internacional de las naciones. Con todas sus deficiencias (especialmente la debilidad de sus instituciones) este es el camino que hemos escogido para construir una sociedad que aspire ser justa, solidaria, firme y segura por la paz y el desarrollo.

    Todas nuestras Constituciones, sin distinción. También esta que fue redactada precisamente después del nefasto 5 de Abril de 1992, reconocen en lo medular, que el Perú es una democracia social y soberana. Remarcando todas que el Estado es uno e indivisible, aunque basada en la división y respeto de los Poderes. También reconocen que el Poder emana del pueblo, y que nadie puede irrogarse el Poder, sino es libremente elegido conforme a nuestro sistema electoral. Por lo tanto, el Presidente de un Poder del Estado, no puede ni debe avasallar a los otros Poderes porque de hacerlo está quebrando el necesario equilibrio, se pone al margen de la ley, y, es desde el punto de vista constitucional un usurpador.

    Evidentemente, al cumplirse 25 años (un cuarto de siglo) del último golpe de Estado en nuestro país, no hay absolutamente nada que celebrar, pero si tenemos la obligación moral, histórica y legal de recordarlo, precisamente para impedir por todos los medios a nuestro alcance, que se vuelva a repetir, y, señalar claramente a todos aquellos que directa, o, indirectamente añoren o simpaticen con estas posturas anti-democráticas, intolerables en todo Estado de Derecho pleno, como el que necesitamos cimentar, luchando contra todas las adversidades, incluyendo los golpistas.

    Tenemos que construir una sociedad mas justa, inclusiva, plural, participativa y solidaria, aún con discrepancias políticas de fondo y de forma, todos debemos fortalecer la democracia y el Estado de Derecho, y, por todo eso:

    ¡Nunca mas un golpe, u, autogolpe de Estado ¡Viva la Democracia!.

 

Subdecano de la prensa nacional
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