Día del Padre…

Daniel Salazar Romero, especialista en psicología de masas, fue contundente al sostener que vamos rumbo a una sociedad que es irreversible y que una característica es la dificultad de los padres para limitar, educar y guiar a los jóvenes…

¿La razón?

Según el especialista: “En la medida en que madre y padre no impongan valores firmes, no tendrán liderazgo en el hogar, antes era el papá quien llevaba la buena nueva al hogar, enseñaba y los hijos lo escuchaban con atención. Hoy hay un rol invertido y es el hijo quien enseña al padre, la era virtual en la que estamos ayuda dado que los jóvenes son quienes poseen este tipo de saber” ¡Que me lo digan a mí! Me sonrío solo al recordar cuántas veces pido SOS a las chicas jóvenes que están a mi alrededor…

El profesional puso énfasis en la tenacidad a la hora de imponer reglas: “Otro problema es que los papás sienten miedo a estar desactualizados, sin comprender que lo que cambia es lo instrumental, pero no los valores éticos”

Según el psicólogo, ni siquiera los padres están totalmente seguros de los valores que propulsan, lo que hace que el hijo no encuentre seguridad en lo que ve, en lo que escucha y en los ejemplos que le dan.                                                                      

Todas las generaciones hemos escuchado repetidamente que “todo tiempo pasado fue mejor”, que antiguamente las cosas no eran tan corrompidas porque existían los valores, la ética y la moral, además, se predicaba con el ejemplo. Las épocas siempre son y serán diferentes.

Para la psicóloga Vanina Vaisblat: “La juventud atraviesa por una falta de límites que proviene de una adultez “adolescentizada” (sic) Habría que pensar si en otro tiempo la obediencia al límite tenía que ver más con el temor al castigo. Hoy hemos pasado de padres autoritarios a papás amigos de sus hijos que no ponen límites. El hecho de que padre e hijo se comporten de manera similar lleva a que los límites no se impartan y no se cumplan”

Vaisblat sostuvo también que “Hay ausencia de roles y tienen que ver con valores y normas que están ligados a los límites para quienes lo llevan a cabo: los padres. No hay padres adultos, sino papás adolescentes. ¿Cómo un hijo puede tener un límite si su padre sale a la misma hora que él?”

Una oración para usted, no solo para el Día del Padre, sino para todos los días:

“Hola Señor Jesús

Ayúdame a comprender a mis hijos, a escuchar lo que tengan que decirme

Hazme amable con ellos, como quisiera que fueran conmigo No me permitas interrumpirlos hablándoles de mal modo

Dame valor para confesar mis faltas, no permitas que me burle de sus errores, que los humille, compare o avergüence 

No permitas que induzca a mis hijos a hacer cosas indebidas por mi mal ejemplo

Guíame para demostrarles que la honestidad es fuente de felicidad

Reduce el egoísmo qué hay dentro de mí

Que cuando la ira me domine, me ayudes, Oh Señor a contener mi lengua

No permitas que le robe las oportunidad de actuar por sí mismo con responsabilidad, al pensar, escoger y tomar decisiones de acuerdo a su edad

Que le enseñe que tiene a su Ángel de la Guarda  para que nunca sienta miedo…

Hazme tan justo, tan considerado y tan amigo de mis hijos, que me sigan con amor y no por temor, que sea un “Líder” no un “Jefe”

Que no los agreda verbal o físicamente Señor, con el pretexto de corregirlos, por el contrario que siempre tenga para ellos tiempo, abrazos, un te amo y besos”

 

¿Qué más puedo decir? Solamente desearle un ¡Feliz día del Padre!

Subdecano de la prensa nacional
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