¿Le importa lo que los demás piensen de usted?

A casi todo el mundo le gusta que lo alaben. Los elogios le hacen sentir bien, porque le ofrecen un sentido especial de logro personal y de un supuesto éxito.

Conocer que existen personas que lo miran con simpatía y aprobación anima, inclusive a mejorar lo que realiza, pero necesita de la aprobación de todos sus allegados: familiares, amigos y compañeros de labores, pero tiene que reconocer que es imposible complacer o caerles bien a todos, por eso es imposible aparentar sólo para impresionar.

¿A menudo la opinión pública es injusta con usted?

No conviene prestarle atención a estas opiniones aunque le duela y le hagan soltar lágrimas de impotencia, se lo aseguro por experiencia propia.

Generalmente estas opiniones no tienen otra base que una información falsa, están influidas por la envidia, el prejuicio o los celos profesionales de aquellos que no se quieren ni se respetan, es decir tienen una baja autoestima.

Le sugiero que muestre buen juicio y actúe como recomienda la etiqueta: con criterio y sensatez ante las opiniones ajenas. ¿Le provoca gritar, insultar, vociferar? Reaccione con serenidad ¡mañana será otro día!

Cuando lo ataquen, lo agredan con injurias en su centro de labores, de estudios o en su entorno social con supuestos secretos que lo involucran “no pise el palito.” Un comentario crítico puede aplastar su espíritu y hacer decaer sus estímulos, sus ansias de hacer cosas, de soñar y poder realizar sus metas y objetivos.

Si percibe que alguien no tiene un buen concepto de usted, no se deprima, que no lo aplaste, no se deje influir por la negatividad y “la mala leche” de algunos.

Tampoco es recomendable pasar por alto el concepto que otras personas tienen de usted, porque a la larga se puede beneficiar por ello, ya que las opiniones constructivas pueden estar basadas en elevados principios morales y puedan tener un efecto positivo motivándolo a llevar una vida recta, digna y ejemplar.

Recuerde que lo que la gente piensa de usted varía mucho, pues se basan en sus propios motivos y en lo que han oído. Siempre habrá gente a su alrededor que lo alaben y otras que lo injurian y detestan.

Mientras usted se deje guiar por sus principios, moral, ética y transparencia tendrá razones de sobra para vivir feliz y en paz consigo mismo.

Existen muchas personas que albergan sentimientos negativos sobre si mismas, tal vez por factores como la crianza recibida, las presiones de sus vidas, el medio ambiente o el hecho de haber sido víctima de odio, rencor o envidias gratuitas.

No se deje engañar ni se contagie con esta manera de pensar, no se enoje, ni se frustre con facilidad. Las reacciones emocionales son parte integrante de la experiencia humana y cuando se controlan se le añade sabor a la vida: de un paseo, camine, escuche buena música, haga ejercicios, realice una labor solidaria o eleve una oración que pueda levantarle el buen ánimo y aportarle una buena dosis de felicidad. Usted se lo merece…

Subdecano de la prensa nacional
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