Lidice: sacrificio para un mundo libre

El mundo en sus más de 20 siglos de existencia ha cometido infinidad de errores, que con el paso del tiempo nos parecen mas incomprensibles e inaceptables. Entre todos estos creemos que por su magnitud y brutalidad, las denominadas 2 guerras mundiales, fueron los mas grandes e irrepetibles de todo; y, el altísimo precio pagado por ellos, se puede simbolizar en un pequeño poblado llamado Lidice (Liditz en alemán) cuyos habitantes fueron asesinados, y, el pueblo arrasado y virtualmente desaparecido del mapa.

    Lidice era un pequeño pueblo de Bohemia y Moravia conocida ya desde 1318, y cuyos escasos pero valerosos habitantes, se habían convertido voluntariamente en aguerridos partisanos contra la fuerza de ocupación alemana que tenía violentamente sometida a toda la Región. En la mañana del 27 de mayo de 1942, el dirigente nazi Reinhard Heydrich nombrado “Protector” de Bohemia se dirigía a Praga cuando fue atacado por 2 partisanos del pueblo Jozef Gabeik y Jau Kubis. La muerte del alto dirigente nazi despertó la ira del dictador Hitler que ordenó, encontrar a los culpables, y, matar a todo el pueblo, quemarlo y arrasarlo para que desaparezca y sirva de “escarmiento” a todos los rebeldes de la zona.

    La brutal represión ocasionó el asesinato de 192 hombres, 60 mujeres y 88 niños además de varios desaparecidos y secuestrados. En total la muerte del jerarca nazi le costó a Lidice y zonas aledañas, un total de 1,300 personas asesinadas, además de la total desaparición de este pequeño y valeroso pueblo checo que  (en ese entonces pertenecía a Checoslovaquia).

    Pese a todas las desgracias, y debido al esfuerzo y talento del noble pueblo checo, ahora Lidice ha sido totalmente reconstruido, el pueblo se levanta en un área contigua a la original, donde se ha construido un gran parque-monumento en memoria de las víctimas, y, es un lugar venerado por el pueblo checo y muy apreciado por los numerosos turistas que gozan de las maravillas urbanísticas, gastronómicas y culturales del pueblo checo.

    En estos tiempos modernos que el avance tecnológico nos ha convertido, de una u otra manera en una aldea global, el inmenso sacrificio de Lidice nos recuerda que las múltiples diferencias entre seres humanos racionales, no se puede, ni se debe solucionar con la terrible violencia de las guerras generalizadas, ni mucho menos mediante el terrorismo internacional, existen múltiples organismos internacionales, foros y convenciones donde todo tipo de diferencias pueden y deben ventilase, al amparo del Derecho, la lógica y la racionalidad. Son los enormes desafíos de los tiempos modernos.

    Este 10 de junio hemos celebrado aquí en este primer puerto del Estado Peruano la única ciudad constitucional del mundo, un aniversario mas del doloroso sacrificio de Lidice, que debe ser tomado como objetivo y paradigma de los pueblos libres y de la auténtica democracia. Este sub decano de la Prensa Nacional próximo (02 de Noviembre) a cumplir 134 años al servicio del noble pueblo del Callao, propone que un parque, o, una calle importante del Callao, lleve el nombre de Lidice, pues  el puerto es constitucionalmente Provincia Constitucional, y, en su escudo puede leerse para orgullo de todos los chalacos “La fiel y generosa ciudad del Callao, asilo de las leyes y la libertad”, siendo asi nada mas coherente, que rendirle un permanente tributo de admiración al inolvidable sacrificio de Lidice y toda su población, y, motivo de acercamiento democrático y amical con la noble y querida República checa.

Subdecano de la prensa nacional
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