Compositor chalaco Márquez Talledo es declarado Patrimonio Cultural

Con su inseparable compañera, la guitarra, el compositor chalaco, Eduardo Márquez Talledo.

Bien merecido. El trabajo musical del autor del vals “Nube Gris”, Eduardo Márquez Talledo, ha sido reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación, motivando una reacción positiva de la población chalaca y representantes de instituciones públicas de nuestra Provincia Constitucional.

Según la Resolución Vice Ministerial publicada el lunes 23 del corriente se dispone “declarar Patrimonio Cultural de la Nación, en el rubro de Obra de Gran Maestro, a la Obra musical de Eduardo Márquez Talledo, por su capacidad de abordar múltiples temas que incluyen desde el amor romántico hasta la reivindicación de justicia para diversos sectores del pueblo peruano”.

La resolución también menciona que es pertinente realizar este reconocimiento a pocos días de celebrarse el Día de la Canción Criolla el próximo Martes 31.

Hijo de Tomás Márquez y UbaldinaTalledo, había nacido en el Callao el 25 de Febrero de 1902. Formó y dirigió el “Conjunto Callao” integrado por los guitarristas Manuel García y Lucho Valera con los cantores José Cómena, Alberto Mecklemburg, Ernesto La Hoz y Otaniel Villamonte (17).

Trabajó en Radio Grellaud y Radio Lima, constituyendo un trío con Manuel García y Carlos Barraza, pero para poder vivir, debió ejercer los mil y un oficios, siendo mecánico, ebanista y ayudante de calderero y su primera composición musical fue “Vivir sin ser amado”, compuesto en 1927.

Eduardo Márquez Talledo tenía 25 años y desde esa edad compuso una lista de composiciones principalmente de nuestro acervo musical criollo. Dolamente en 1943 era autor nada menos que de 279 piezas. La firma Odeón, con sede en Buenos Aires, estaba por grabarle diez de sus éxitos.

“Nube gris” fue un vals consagratorio: “Si me alejo de ti / es porque he comprendido / que soy la nube gris que nubla tu camino…

En “El Cancionero de Lima” (N° 1467, junio de 1943) apareció este aviso: “Eduardo Márquez Talledo. Da clases prácticas de guitarra y prepara cantantes para radio, hace y compone toda clase de instrumentos de cuerda y para mayor referencia citaba su dirección asignada en la calle  Zepita 574. Callao, teléfono 91332.

El Mg Juan Fernández Valle, (centro) responsable de la DDC y gestor de la campaña

Presidente de la Asociación Peruana de Autores y Compositores en 1952, era muy estimado en el ambiente artístico y, por supuesto, aquí en el Callao su tierra natal, le dedicó muchas obras.

Compositor con más de 500 canciones muchas de ellas éxitos en su momento y algunas que se hicieron clásicas, la más importante, sin duda, “Nube Gris” , sigue en los cancioneros del mundo, interpretada por grandes como Jorge Negrete y Paul Muriat. Traducida a muchos idiomas, y usada como banda musical en el cine. Queda pendiente una reseña completa sobre “Nube Gris”.

El recordado compositor chalaco, Eduardo Márquez Talledo, fue uno de los primeros compositores peruanos en cobrar regalías del extranjero.

Chalaco criollo, jaranista, serenatero, acaso como una muestra de su sensibilidad artística o como testimonio de su capacidad de compositor escribió el tango “No vuelvas a mí”, que popularizaron Guillermo Arana y Roberto Dady por Radio Grellaud.

Falleció el 29 de enero de 1975, a las 5.20 de la tarde  en el hospital “San Juan de Dios del Callao, a causa de un derrame cerebral que le había sobrevenido dos días antes, cuando en la tranquilidad de su hogar veía un programa de televisión.

 De su segundo matrimonio dejó una hija, Roxana, de cuatro años; del primero a Humberto y Lucy.

Eduardo Márquez Talledo un hombre sencillo, talentoso, trabajador, sensible, amante, solidario, esforzado. Amo la belleza, a su tierra, a la mujer y al amor, a quien dedico sus mejores canciones. Compositor, poeta, cantante, guitarrista, artesano de la guitarra y maestro. Un profesional del arte. Cuentan una anécdota que pinta de cuerpo entero su creatividad y talento, en una reunión de bohemios un amigo lo reto a una improvisación y escribió: “Pata hacer una canción es necesario poner un capricho de mujer y un poco de corazón en un solo pensamiento amalgamar las dos cosas y entre pétalos de rosas entregárselos al viento. Así vuela la ilusión del trovador que se inspira y al final pierde la lira, la mujer y el corazón”.

Subdecano de la prensa nacional
Share17
Tweet