¡Que se vayan Todos!

Hace algún tiempo que venía notando un ambiente muy cargado, pesado y denso, concretamente en el ambiente político. Lo pude percibir con nitidez durante el proceso de la primera vacancia contra el Presidente P.P Kuczynski Goddard en el mes de Diciembre, que no prosperó por la “traición” de 10 supuestamente fujimoristas, que “in extremis” cambiaron su voto.

          Si bien el anciano y pícaro PPK se salvó, en realidad fue un triunfo pírrico, seguramente uno de los triunfos mas caros de la política peruana de todos los tiempos. En efecto la “salvada” costó un indulto inconstitucional, y, mayoritariamente rechazado por la población. Este hecho gravísimo incluso con consecuencias internacionales, aumentó ese clima encarecido y cada vez mas pesado, porque lo acontecido no fue todo, hubo mucho mas como para poder decir que “se echó más leña al fuego”. Fuerza Popular un partido moderno y con grandes expectativas, que le costó años construir a la candidata presidencial perdedora Keiko Sofía, comenzó a resquebrajarse por el trabajo de zapa y erosión que con sorprendente habilidad encabezó Kenji Fujimori, indudablemente aconsejado y ayudado por el ya libre Alberto Kenya. Fuerza Popular siguió perdiendo congresistas – casi todos invitados – mientras el grupo kenjista auto-llamados “avangers” comenzó a crecer, y, el menor de la dinastía, no ocultó sus ya antiguas intenciones de lanzarse como candidato presidencial.

Carta de renuncia de PPK, Gracias a nuestra centro de investigación

         Mientras – en apariencia – el gran partido fujimorista erosionaba en favor directo de padre e hijo, también avalaba al cada vez mas débil gobierno de PPK, éste iba de error en error, y, de mal en peor. Nombraba ministros mediocres, apristas, aventureros, y, tenía de premier a Mercedes Araoz tan frágil y huérfana política como él. Así las cosas, la dividida izquierda parlamentaria, ahora unidos solo con el fin de vacar al cada vez mas endeble presidente, logró con holgura (87 votos) que su moción de censura fuera admitida a trámite procesalmente en el parlamento. A partir de aquí comenzó un “toma y daca político” que tornaba difícil un resultado a favor, o, en contra, con PPK ya totalmente entregado a Kenji y Alberto Fujimori.

         Las evidencias e incluso algunas pruebas, evidenciaban cada vez mas que PPK, nunca entendió que no se puede ser empresario y funcionario a la vez; y que, por tanto durante sus largas temporadas de Ministro de Energía- Minas, Economía y Premier, habría favorecido reiteradamente a sus empresas, en apariencia manejadas por otro picaro de su calaña como el chileno Sepulveda. Las declaraciones  directas y muy claras de Barata el   mafioso funcionario de Odebrecht, lo implicaban directamente a sus empresas, su socio y a él, pero esto que debió ser lapidario y el punto final, se agravó con su renuencia descarada para presentarse a declarar en la Comisión “Lava Jato” la que después de medio año, logró llegar con múltiples tropiezos a Palacio e interrogar al esquivo Presidente. Sus respuestas, dubitativas, esquivas, e, incluso descaradas, convencieron al mas renuente que PPK, era responsable de todos los cargos que se le imputaban; sin embargo, el que Barata también acusara con datos y cifras precisas a García Pérez, Toledo, Humala, Keiko Fujimori y Susana Villarán, atenuaron, en este punto, la evidente responsabilidad del Presidente; y, con el apoyo de Kenji, Alberto y algunos politiqueros aventureros logró, parcialmente  eludir lo que parecía ser una derrota segura en el Parlamento.

         Desde mi punto de vista, no obstante tantos indicios, pruebas y dudas el cuestionadísimo PPK, capáz se hubiera salvado, sino fuera por los audios y videos que logró grabar un tal Mamani Choquehuanca, congresista casi analfabeto, que Fuerza Popular «sembró» entre el Kenjismo. Asi al mejor estilo fujimontesinista, salió a la luz un escándalo de proporciones inimaginables, que obligó a la Junta de Portavoces del Congreso, a tomar (por fin) la decisión de pedir la renuncia del Presidente, o, proceder a la vacancia, casi por  unanimidad. Se amenazó con una sola opción: la renuncia.

         Los pormenores de este largo proceso, especialmente los últimos donde intervinieron congresistas, ministros y funcionarios públicos, en nauseabundas componendas y compra venta de votos, ha colmado la paciencia de la población, y, los pocos decentes representantes de la  clase política. Por todo ello, se nota un preocupante hartazgo, un rechazo total a los políticos, y, la voz casi unánime en las calles y las redes sociales, es un rotundo ¡Que se vayan todos! Y que se cambie, la estructura de los Poderes y del estado en general, porque este sistema esta podrido, y, necesita un cambio de raíz: el doble tema es ¿Quién y cómo lo hace?.

         De acuerdo a la Constitución, Artículo 113º inciso 3ero. y el Art. 115 el primer Vicepresidente Martin Vizcarra asumirá la presidencia de la República en las próximas horas. La inmensa mayoría de peruanos quisiera que llamara a elecciones generales en el menor plazo ¿Será posible?. Lo cierto y evidente es que el Perú vive una de sus horas mas difíciles de la era republicana.

Subdecano de la prensa nacional
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