Mirando el Mundo: Una cumbre entre potencias nucleares

El martes 12 de Junio del 2018, ya tiene ganado un expectante lugar en la historia de la era moderna. Ese día a la 01.00 GMT en el hotel Capella de la Isla de Sentosa (Estado de Singapur) comenzó la que denominaremos la “cumbre nuclear”.

El controvertido e impredecible Presidente norteamericano  Donald Trump, se sentó a conversar por 45 cruciales minutos con Kim Jong-Un el joven líder de la República Popular Democrática de Corea, en una atípica reunión entre jefes de Estado en la que solo estuvieron los intérpretes. Esta reunión cimera que pareció frustrarse por los caprichos del multimillonario Presidente de USA, finalmente se concretó, y, es sin lugar a dudas el primer gran paso para lograr acuerdos en la península coreana, que impida la continuación de un peligroso armamentismo nuclear.

          Desde el punto de vista protocolar fue una reunión especial  pero positiva, porque se notó a 2 líderes mundiales distendidos, optimistas y que no escatimaron elogios mutuos. Desde el punto de vista político solo se lograron declaraciones de buenas intenciones, el tratamiento integral del problema en una zona conflictiva y vital para el desarrollo de Asia y del mundo en general. No se establecieron plazos, ni cronogramas para desnuclearizar la disputada península, y, dos grandes objetivos parecieron mas contrapuestos que posibles. En efecto, USA da prioridad y exige de manera clara y precisa la desnuclearización de la península; mientras que la RPDC exige garantías concretas para su seguridad y mantener completamente su soberanía.

          Aunque no forma parte de un acuerdo bilateral (porque no lo hay) el Presidente Trump, en sus declaraciones posteriores aseguró que la presencia de 38,000 efectivos en Corea del Sur resulta muy caro para los Estados Unidos, por lo que irán regresando paulatinamente a USA. Como bien sabemos la RPDC siempre ha reclamado que éstas tropas en sus ejercicios continuos eran una provocación intolerable, por lo que, el anuncio de su alejamiento, desde ya se puede considerar un triunfo de la diplomacia coreana; y, al respecto, la prensa y los medios de comunicación norteamericanos han comenzado a reclamarle a Trump como un trofeo otorgado a cambio solo de buenas intenciones.

          Si analizamos en panorama la península coreana se observa claramente que la llamada Corea del Norte, tiene  una posición geográfica desventajosa, pues tiene al frente a su tradicional enemigo Corea del Sur protegido especial de USA y las grandes potencias. Por su espalda tiene a 2 grandes potencias militares como China y Rusia. Esta situación ha llevado con los años a que los regímenes de Pyongyang le den prioridad a su armamentismo, justamente para lograr ser también una potencia nuclear y que le permita, mediante la disuasión desalentar a cualquier potencia, muy en especial a USA, para someterlo y/o invadirlo .

          He visitado recientemente la RPDC, asistiendo a conversatorios, viajes y charlas con altos funcionarios gubernamentales, y me quedó claro, que históricamente desde la época de sus ancestros korios, fueron invadidos violentamente especialmente por los japoneses, y, últimamente Corea del Sur con el indisimulado apoyo de USA, logrando con su pueblo en armas, desligarse del yugo japonés, y, mantener mas bien a la defensiva a sus hermanos y vecinos. La RPDC está en la obligación de priorizar su armamentismo, que últimamente alcanzó los mas grandes logros nucleares gracias a los miles de eficientes científicos, cuya calidad está a la vanguardia del mundo. Esta política que tan buenos resultados le está generando, busca la disuasión para ser una potencia libre, soberana y respetada por sus vecinos y las grandes potencias.

          La RPDC no tiene entre sus objetivos atacar, ni mucho menos conquistar a ningún país, y como dicen sus líderes “Disuadir militarmente para alcanzar el desarrollo, y, mantener su soberanía”.

          Las campañas mundiales de desprestigio tramadas por USA, Corea del Sur, Japón y otros socios, se están desmoronando paulatinamente con hechos concretos. Así Kim Jon-Un dio muestras de apertura con su vecino Moon Jae In (Pte de Corea del Sur), y, a través de él invitó a una cita cumbre al Presidente Trump, primero reacio y luego entusiasta organizador del evento cimero de Singapur. Todos estos hechos demuestran que la campaña occidental de presentar a la RPDC como el enemigo de la paz mundial nunca tuvieron asidero, ni se basó en la realidad que recién el mundo está conociendo.

          Aunque tarde USA ha comprendido que las acciones de provocación, sanciones económicas y usar a la ONU para obligar unilateralmente a la RPDC para desnuclearizarse, no son el camino para la paz en la península coreana. Esta “cumbre nuclear” ha bajado las tensiones, y, ha logrado por primera vez en la historia juntar a 2 líderes de potencias antagónicas, pero que están obligados a buscar la paz, sin imposiciones pero con efectividad.

Subdecano de la prensa nacional
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