Una pena máxima que entristeció al País

Comenzaré por reconocer que el gran hacedor de la hazaña que nos permitió regresar luego de 36 largos años a las Ligas Mayores del fútbol mundial, tiene un nombre y apellido, se llama Ricardo Gareca es un sesentón, enjuto, patilargo y con una cabellera rala ya no propia de su edad, pero este personaje que a lo largo de 3 largos años (tiempo que duraron las durísimas eliminatorias sudamericanas) nos llenó de penas y alegrías, hasta que finalmente alcanzamos la gloria aunque parezca duró reconocerlo, nos llevó y nos sacó del mundial, donde la blanquirroja hizo y tiene todos los méritos para pasar a la siguiente ronda. Aún reconociendo que el grupo es difícil, y, cada partido tiene sus propias dificultades por las características de los rivales, incluyendo a un candidato al titulo máximo como lo es Francia, plagado de las mas rutilantes figuras del planeta fútbol.

               Gareca fue el hacedor, el orfebre, el constructor de ese excelente y combativo grupo humano que se llama Selección Peruana de Fútbol, pero su gran adjunto, su valiente y eficiente ejecutor fue Paolo Guerrero González, nuestro capitán, líder y con largueza el mejor jugador de esta admirable selección.

               Todos sabemos las injusticias, los contratiempos y la infinidad de obstáculos que tuvo lamentablemente que padecer nuestro gran capitán, que con gran valentía y el apoyo final de la propia Presidencia de la República, vía Cancillería, logró superar en la vía legal y administrativa.

               En los largos meses de espera y lucha, Paolo como gran profesional que es, no descuido su físico, lo cual se vió doblemente demostrado en los pocos partidos que jugó en su regreso al Flamengo de Brasil; y, especialmente en los 2 últimos amistosos internacionales de la selección donde incluso marcó 2 goles  y demostró estar en perfecta forma táctica y física, para integrar como siempre lo ha hecho el equipo titular, como su líder, mejor goleador y capitán que siempre fue.

               ¿Que pudo pasar por la mente de Gareca para marginarlo de un decisivo debut? tanto él como algunos expertos adictos al pelilargo, han esbozado algunas razones justificatorias, todas deleznables, ilógicas y fácilmente refutables. No había ninguna razón de peso, para prescindir en un debut decisivo del mejor jugador, hombre emblema, y, temido por todas las defensas del mundo.

               Los hechos creo que nos dan ampliamente la razón sobre nuestro reclamo. En efecto, Guerrero en 25′ creó mas peligro, que todo los otros jugadores que jugaron el total del partido. Si hubiera estado en la cancha, él se hubiera encargado de ejecutar el penal, y, seguramente ahora estaríamos celebrando jubilosamente el resonante triunfo que nuestro buen juego ameritaba; y, para aumentar su letal desacierto Gareca ni siquiera alineó el total del 2º tiempo, a nuestro gran ausente del debut.

               Aunque dicen que en el fútbol todo puede pasar, especialmente si estamos aliados de una calculadora, pienso que siendo realistas (y teniendo en nuestras mentes el recuerdo del nerviso y timorato Cueva antes de su disparo a la tribuna) el Perú que tanto navegó en aguas hostiles se ahogó casi al llegar a la orilla. Es triste admitirlo pero Ricardo Gareca nos llevó después de 36 años al Mundial, pero con un solo y letal error nos sacó de él.

Subdecano de la prensa nacional
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