Cuando de modales se trata…

Usted, no vive en una isla. En esta etapa que le ha tocado vivir es importante aprender a convivir con las personas que lo rodean mostrándoles respeto y buenos modales.

La educación entre los seres humanos, porque de eso trata los buenos modales, es la base, el fundamento para la convivencia armónica y saludable en la sociedad en la cual vive y se desarrolla.

Los buenos modales indican que usted es una persona considerada, respetuosa, educada para poder comunicarse fácilmente con las demás personas.

Desafortunadamente aún existe gente que cree que la educación, la cortesía, la urbanidad y los buenos modales están relacionados solamente al hecho de sentarse a la mesa y comer con propiedad, que todo lo demás es válido en tiempos de modernidad.

Claro que saber comer con propiedad es crucial, sobre todo si es usted un profesional en carrera, pero existen otros temas igualmente interesantes.

Uno de ellos es expresar agradecimiento hacia las personas que lo ayudan y lo atienden en cualquier situación, por pequeña que sea. Acostumbre a sonreír y diga “muchas gracias”, “le agradezco su gentileza”, “es usted muy amable”

Sea agradecido siempre porque no ha pasado de moda, tampoco es una actitud de “tíos” o de la época de sus abuelos, es simplemente reconocer que con su actitud le está haciendo la vida más fácil y más divertida a los demás.

Siempre que me refiero a un buen semblante, le estoy solicitando, pidiendo y mendigando una sonrisa… ¡sonría, sonría, sonría!

La Biblia dice: “La tristeza seca los huesos, la alegría fortalece el corazón” porque desde todos los tiempos se habla de lo bueno que es reír y de todas sus propiedades y beneficios que le trae a su organismo.

¿Será por eso que las personas alegres, positivas, entusiastas no sólo viven más que los amargados, tristes y negativos, sino con mayor calidad de vida?

La sonrisa no solamente iluminará su rostro, sino que combatirá tensiones, fatiga, dolores, desilusiones que pueda estar viviendo. Levante el ánimo, sonría, aunque no le provoque, mírese en el espejo y sonría, al principio le costará, pero luego se le volverá un hábito y aprenderá a vivir con equilibrio físico, psíquico y sobre todo estará de buen humor practicando de esta manera los buenos modales con alegría.

Una buena dosis de sonrisas diarias, le proporcionará alegría a su vida espiritual, el acto de reír es relajante y recuerde que la risa y la sonrisa lo diferencian de los animales. Dios se la ha brindado como un tónico gratuito, no se desanime y consuma de esta medicina cada vez que pueda, ¡no se lamentará nunca!

Espero que usted empresario, ejecutivo, profesional, maestro, médico, mecánico, chofer, jardinero, vendedor o taxista cumpla con sus funciones y labores con buenos modales, alegría, sonrisas y buen humor…

 

Subdecano de la prensa nacional
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