¿El fin de Juan Sotomayor?

Conocí hace muchos años a Juan Sotomayor cuando era un técnico de mando medio en Canal 13 TV del Grupo Empresarial De Ferrari, del cual era asesor legal del Directorio. Entonces Juan era festivo, muy emprendedor y disimulaba con poco éxito su simpatía aprista. Se decía por entonces que era pariente de Alan, pero es algo que hasta ahora no he comprobado, capaz porque no me interesó demasiado.

         Cuando me hice cargo de la dirección del sub decano de la Prensa Nacional lo volví a encontrar, ya como Alcalde del entonces floreciente Distrito de Bellavista, dados nuestros antecedentes laborales, profundizamos parcialmente nuestra antigua amistad. He seguido de cerca su carrera política desde sus reelecciones en Bellavista y su actuación al frente de la Alcaldía Provincial hasta llegar a este momento, en que, por cuestiones administrativas y reglamentarias el Jurado Nacional de Elecciones “JNE” lo ha dejado fuera de carrera, tanto a él como a toda su lista completa del partido nacional “Vamos Perú” causando una verdadera hecatombe política, y, modificando sustancialmente el mapa político del Callao.

         La amistad que tuvimos se vió truncada por una malacrianza y falta de respeto de su parte, pues me invitó protocolarmente para visitarlo; y, el día de la cita no me recibió, ni me invitó a subir a su despacho; y, mucho menos se disculpó por el desaire. Al día siguiente,  publiqué una fuerte nota de protesta en el diario, llamándole la atención porque, en general, al vecino se le respeta, y, una autoridad no está  para actuar como le venga en gana y sentirse intocable; además, aproveché para recordarle que muchos dirigentes, e, incluso autoridades tenían meses asistiendo cotidianamente a su Despacho, sin ser atendidos. Esa suerte era para el farandulero Andrés Hurtado “Chibolín” y otros artistas, y, programas frívolos donde además de cantar y bailar, regalaba infinidad de artefactos, financiados capáz con fondos que deberían tener un fin mas social y vecinal en beneficio del Callao.

         Sotomayor juzgado como personaje público, sin resentimientos pero si con la imparcialidad que nos dan la experiencia y nuestra condición de maestro universitario, podemos decir que fue un pésimo administrador, que prefirió siempre al amigo (o incondicional) antes que al técnico, y, capaz por eso sus administraciones han adolecido de falta absoluta de planes, objetivos y metas propias. Lo que en pequeño se comprobó en Bellavista, en grande se reiteró en el Concejo Provincial, lo que le ha generado infinidad de denuncias y procesos la mayoría de los cuales logró archivar gracias a su habilidad y “suerte”, pero que no obstante quedan en pie, muchos procesos que tienen en problemas muy serios al todavía burgomaestre chalaco.

         Es indudable que gracias a su carisma, capacidades artísticas y gran calidad organizativa, ganó hasta 3 veces la Alcaldía de Bellavista, y, el muy  codiciado Concejo Provincial, pero hay que recordar que en todos los casos contó con el apoyo del entonces poderoso movimiento regional “chim pum Callao”, sea como miembro activo, o, como evidente y público socio estratégico, que haya renunciado a chim pum, y que ahora tenga partido propio, no le quita que su fulgurante carrera política se la debe  en gran parte a Kouri, Moreno y toda la plana mayor del ahora alicaído movimiento regional.

         No obstante sus falencias, algunas de las cuales las hemos anotado aquí, Juan Sotomayor tiene un logro político muy importante que es necesario resaltar: es el único político chalaco que con habilidad y destreza ha logrado formar un partido de nivel nacional como “Vamos Perú” que se presenta en estas elecciones regionales y municipales, a lo largo y ancho de todo el país; y, por paradojas de la vida no puede actuar en el Callao que obviamente es su bastion político, y, el origen del hoy activo Partido Nacional.

         Este fracaso electoral para Sotomayor es ¿su fin político?. Evidentemente es un golpe muy fuerte que incluso podría mellar su liderazgo partidario; sin embargo, hay un viejo dicho popular que “en política no hay muertos”. Después del fracaso de su respetada hermana quien pese a su millonaria campaña no salió electa parlamentaria; y, a su forzada ausencia como candidato en estas elecciones regionales donde apuntaba como favorito, creemos que Juan puede seguir su hasta ahora exitosa carrera política pero fuera del Callao; total tiene un partido nacional que lo avala , y muchas ansias de Poder que no disimula.

 

 

Subdecano de la prensa nacional
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